Me gusta pasarme por el gallinero y leer lo que su propietaria, una gallina vestida de vichy negro y blanco cuenta. La gallina en cuestión se llama Cristina.
Cristina pone huevos, fritos, pasados por agua, revueltos...para su familia y para la otra familia, la que formamos el resto del corral nos escribe unos textos que como te descuides te enganchan.
Al menos a mí.
Entre sus cacareos, Cristina hace jabones cuando su trabajo como enfermera en un hospital se lo permite.
Llevo en el gallinero de Miss Marple no mucho pero ya siento como si llevara desde que empezó porque he ido conociéndola poco a poco. Sus gustos en cine, literatura, su pasión por escribir, los olores que le gustan... Creo que la conozco ya mucho mejor. Y es que, con cada entrada te hace reír si está de guasa, llorar si es triste el tema y pensar cuando toca.
Creo que no hay límite de aforo para entrar, la dirección es fácil, puedes buscarla por El gallinero de Miss Marple . Estás perdido si entras...
Yo me perdí.
Las fotos son de Pinterest (¿de dónde si no, saco yo unas gallinas tan monas y unos huevos tan simpáticos?)




