lunes, 12 de junio de 2017

Gracias, Amancio.

Lo ha vuelto a hacer. Amancio Ortega ha vuelto a donar dinero para una causa importante. Ha vuelto a donar más de 300 millones de euros para la investigación contra el cáncer y para que los equipos que estén obsoletos sean cambiados por otros nuevos.

Pero esto no ha gustado a todo el mundo. No es la primera vez que el señor Ortega dona una cantidad importante de dinero. Pero sí ha sido la primera vez que personas han rechazado este gesto de solidaridad.

Así lo veo yo. Creo que es un gesto de solidaridad. No es lo que le sobra, es destinar una parte de su fortuna a los colectivos o personas más necesitadas. En este caso a la Sanidad Pública.

Hay gente, que desde su resentimiento, dicen que no aceptan limosna de un empresario con supuestas malas prácticas con sus empleados. Gente que aprovechando este gesto de caridad, vuelven a sacar el tema de la explotación de sus trabajadores. Gente que compra en Inditex. Gente que no denuncia estas supuestas malas formas. Gente que no ve más allá de su corto entendimiento.

Puede ser que el señor Ortega no trate bien a sus empleados, "explotación" dicen algunos. Pero son tantas las empresas que lo hacen, a pequeña escala incluso. Yo me he sentido explotada en mi trabajo en alguna ocasión. Y no denuncié. Ni nadie denunció por mí. 

Bienvenido sea el dinero que unos que pueden hacerlo, lo donan para tratar enfermedades, para la investigación, para modernizar máquinas que ya tenemos, para intentar salvar a más personas.

Leí el testimonio de una persona con cáncer que le agradecía a Amancio Ortega ese dinero. Ella decía que como estaba casi curada no haría uso, de momento, de las nuevas máquinas, pero sí otras personas. 

Yo soy voluntaria del Banco de Alimentos de Granada. Es muy bonito ver cómo la gente ayuda a los demás, se vuelca para que otros puedan comer, para intentar subsanar sus necesidades, todos aportando algo. Hicimos una montaña de comida. En el caso del fundador del grupo Inditex, que destina una parte de su fortuna a mejorar la vida de los demás, es criticado, es insultado. A mí me da igual que esto lo haga para lavar su imagen de explotador como dicen algunos. A mí lo que me interesa es que en vez de donar ese dinero a otra causa o dejarlo solo en Galicia, lo dona a algo tan importante como es mejorar la sanidad que tenemos y se acuerda de toda España. 

Desde aquí GRACIAS SEÑOR ORTEGA por su generosidad. Es una minoría la que es desagradecida. Los demás aplaudimos su buena voluntad. 

viernes, 19 de mayo de 2017

Flores

No me gusta que me regalen flores. Me gustan, son bonitas y entre mis preferidas están las rosas blancas. No me hace ilusión que me regalen flores aunque vengan con un regalo material. Las flores duran poco, se mueren, hay que cuidarlas y baratas no son.

Alegran la casa y por eso de vez en cuando compro alguna, tres como máximo. 

Bombones. Eso sí que es un buen regalo. Es sonrisa al instante. Es abrir la caja de bombones y la felicidad fluye. No sabes cuál elegir, todos tienen una pinta estupenda. Son bonitos y deliciosos. No es dinero tirado el que se gasta en unos ricos bombones.

Me encanta pararme en los escaparates de las bombonerías y observarlos, comprarlos, probarlos. Es una obra de arte lo que es capaz de hacer algunos con el chocolate. Chocolate negro, con leche, con almendras, nueces, blanco, con fruta...bombones rellenos de crema, de licor, de mermelada...

El otro día estuve en una boutique porque una Personal Shopper además de asesorarnos como clientas a la hora de comprar, nos contaba trucos para acertar con nuestro look y saber comprar mejor nuestras prendas según nuestra tipología, color de la piel, el cabello y los ojos...Bueno, durante la jornada brindamos con cava, tomamos unos pasteles, pero los ohhh! y los ahhh! vinieron cuando sacaron las bandejas con los bombones. Nos acercamos a las bandejas como moscas a la miel. Y no sabíamos elegir solo uno, los queríamos todos.

¿Qué efecto hará en nosotros el chocolate? ¿Por qué nos alegra tanto una caja de bombones?






domingo, 14 de mayo de 2017

El hilo rojo del destino

Dice una leyenda de Asia que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancia. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper.Y con el tiempo nos encontramos. 

Me parece tan preciosa esa leyenda que me la creo. Además, pienso que me funciona. Creo que estamos conectados a otras personas y que sin saber por qué ni cómo al final nos encontramos. Y que si nos distanciamos por el motivo que sea y nos volvemos a encontrar es porque el hilo no se ha roto, simplemente se ha enredado...

Me gusta este tipo de leyendas. Las románticas, las que tienen que ver con el amor, la amistad, la familia, la suerte...No creo en ella por falta de inseguridad ni por darle un sentido a todo. No creo en las casualidades, creo que las cosas pasan por algo y si alguna vez no encuentro explicación a cualquier cosa, al final el tiempo me da la respuesta.

En cuanto al invisible hilo rojo sí me pasa. Tengo un amigo de hace muchos años. La relación de amistad la sostiene el hilo rojo. Pasa el tiempo y no nos hablamos, no sabemos el uno del otro, de repente nos hablamos durante varios días, nos prometemos tener más contacto, y el hilo se tensa y no ocurre, se enreda y se desenreda y volvemos a tener contacto. Nos enfadamos pero ni uno ni el otro rompe ese hilo. 

Soy una romántica y la idea de pensar que ese hilo rojo me conecta a personas que volverán, que están por conocerlas o que siempre me tendrá conectada a alguien especial me gusta.

¿Y a ti? ¿Crees en ese hilo rojo? ¿De qué color es tu hilo? 


viernes, 5 de mayo de 2017

Quiérete mucho

Estaba sentada junto a su novio. Yo estaba a pocos pasos de ella y la oía resoplar. Como si le faltara el aire. La miré unas dos veces y se reía pero al momento volvía a resoplar y tenía cara de no querer estar allí o de no estar pasándolo muy bien.

Me acerqué para preguntarle si se encontraba bien. Me dijo que sí. Me contó que estaba muy nerviosa porque esta prueba era muy importante para ella.

Tal vez pensó que al ser miembro del jurado del cásting al que se presentaba tendría más oportunidades de ganar si hablaba conmigo que otras. Yo le pregunté porque vi que lo estaba pasando mal y que no debía tener nervios al presentarse a un cásting para mujeres curvys. 

Me explicó que se presentaba a esta prueba porque quería ganar en autoestima, en seguridad. Ninguna de las dos cosas tenía. Poniéndome en su lugar traté de animarla.

Le dije que confiara en sí misma. Es muy importante ir con confianza a una prueba, a una entrevista de trabajo, a una primera cita...El "no" lo tenemos de serie, pero lo que compensa cuando te dicen "sí". Le recalqué que fuera ella misma, que si tenía que reír que riera, que si se emocionaba que no lo tratara de ocultar, porque, lo que tú no ves, al jurado le puede encantar. Que tal vez no pase esta prueba, pero le da experiencia para futuras. Y puede ser esa la llave que abra la puerta de tu sueño.

Entró en el salón algo insegura. Fue la primera. Yo estaba en la mesa del jurado. Ella, que es muy alta, se hizo algo pequeña, pero poco a poco ganó en confianza porque le dimos confianza, le proporcionamos un ambiente relajado, como si estuviera entre amigas. 

Ha sido seleccionada para el concurso. A estas alturas ya sabrá que fue elegida junto a otras tres compañeras más. Tal vez se esté acordando de mis consejos, o tal vez no. De todos modos yo me siento bien porque traté de animar a una persona que se sentía infravalorada, como yo hace unos años.

Qué importante es tener a alguien cerca de ti que te pregunta si te encuentras bien cuando te oye soplar...

viernes, 21 de abril de 2017

Algo sobre mí

¿Qué suelo desayunar? 

Lo habitual es Cola Cao, cereales y tostadas con jamón ibérico o pavo cocido.

Un accesorio que hace mucho que tengo.

Mi agenda que es de recambio. La tengo desde hace muchos años. Y me encanta. 

Cuál es la prenda con la que más tiempo llevo.

Una cazadora vaquera. Es especial porque me la compré con mi primer sueldo.

Cuál es mi tesoro familiar favorito.

Las fotos que nos hemos hecho.

Cuál es mi flor preferida.

La rosa blanca me encanta. Y la gerbera.

Cuál es mi estación preferida

El invierno porque en Granada nieva y me gusta ver la montaña vestida de blanco.

Qué tres cosas no pueden faltar en mi bolso.

Mi neceser, mi teléfono y mi libreta del trabajo.

Qué es en lo primero que me fijo cuando conozco a alguien.

En su forma de vestir, en su ropa. 

Un lugar donde tengo ganas de ir.

Londres

Qué es lo mejor de mi trabajo.

Que no lo considero trabajo porque me apasiona.




domingo, 16 de abril de 2017

Semana Santa 2017

Este año he tenido muchas ganas de Semana Santa. Ha habido otros años que por diversas circunstancias no me he sentido animada, pero este año la he vivido a tope.

Soy creyente. Creo en Dios pero no soy practicante. No suelo ir a misa, pero hablo con Dios cuando entro en una iglesia. Le doy las gracias por la vida que tengo y cuando tengo que pedirle algún favor lo hago con mucha fe. No creo en los curas. No me confieso desde hace muchos años pero si lo tuviera que hacer, lo haría con Dios directamente y comulgaría porque me sentiría libre de culpa.

He vivido la mitad de la Semana de Pasión en Granada y la otra en Huelva. En Huelva, un año más pude acompañar al Nazareno al que tengo que agradecerle todo lo que me ofrece. Quiero pensar que gracias a Él hoy estoy mejor que nunca. 

De todo esto hablaba con un amigo que es ateo. No cree en nada de esto y yo tampoco tengo interés en convencerlo de mis creencias. Pero respeta mi religión, no se ríe de cuando hablo así, de lo que creo. No se mofa y no hace chistes de mal gusto. De eso se trata, de respetar las ideas de los demás. No sé si yo estoy en lo cierto o lo está él. Pero me gusta creer en Dios, me gusta y me da confianza el pensar que hay una fuerza justa que nos pone en el camino todo aquello que nos merecemos, bueno o malo, ya sea para aprender o como recompensa a nuestras buenas acciones.

Es increíble la cantidad de gente que es católica. Que sigue a sus imágenes. En mi caso al Cristo Nazareno. El Señor de Huelva. Es algo muy distinto lo que siento cuando lo veo en la calle en procesión, o en la iglesia de otros Cristos. Siento como si supiera que estoy ahí, a su lado. 

Soy feliz siendo creyente. Y solo pido que el año que viene me encuentre bien para poder acompañar al Nazareno en procesión en la Madrugada. Vivir de nuevo esos mágicos momentos en la oscuridad de la noche. Poder agradecerle de nuevo lo que tengo y lo que soy. 

Al vivir fuera de Huelva, este año he valorado mucho más el volver y poder disfrutar con mi familia. 

Algo más que tengo que agradecerle a Dios...

viernes, 7 de abril de 2017

¿Por qué me pasa esto a mí?

Esto me preguntaba mi amiga mientras nos tomábamos una cerveza en una terracita donde daba el sol y las ganas de hablar y de compartir cosas. 

Me preguntaba esto porque ella se da mucho a la gente. Ayuda a las personas que lo necesitan, a sus amigas, a compañeros de trabajo...y se la juegan. Y ella aprende. Pero a la segunda o a la tercera.

Como yo soy igual le dije que nos pasa esto porque confiamos en la gente, en las personas, en el ser humano. Además somos de dar segundas oportunidades y como no hay dos sin tres, viene una tercera.

Y vienen las decepciones, las lágrimas, los vacíos y nos preguntamos "¿Por qué me pasa esto a mí?" Para recuperarnos nos pasamos un tiempo desconfiando, recordando que nos la jugaron, jurándonos que una y no más y que jamás volveremos a pasar por lo mismo. Pero pasamos. Porque somos buena gente, porque si nos piden ayuda la damos, porque si alguien se siente mal y nos necesita, acudimos.

Y acudiremos. Porque confiamos en las personas y no deben pagar justos por pecadores. Somos así, no aprendemos con los palos. 

Pasarán los años, nos llenaremos de experiencias y vivencias y nos seguiremos preguntando "¿Por qué me pasa esto  mí?".