jueves, 19 de julio de 2012

Un jardín sin flores

Estoy harta, cansada, aburrida...hasta el moño de la expresión "no tener un hijo es como tener un jardín sin flores" Y todo viene a mi decisión de no querer ser madre. No me gustan los niños. No me veo con ellos. No tengo el reloj que marca la maternidad. Al menos mi reloj, o suena muy poco o está parado completamente. No se si quiero realmente tener un hijo.




Esas mujeres mayores que no tienen otra cosa mejor que hacer que organizarte la vida y tu lejana vejez, que te amenazan con que te vas a quedar sola, que te tachan de egoísta cuando nombras la palabra sufrimiento, que serían felices si tuvieras un hijo porque tienes que renunciar a tu vida porque ya la tienes cambiada para siempre...


Esas mujeres mayores que cuando no tenías novio te preguntaban que cuándo lo ibas a tener, que cuando lo tienes te decían que la boda para cuando y ahora te hablan del jardín y del arroz pasado.



Señoras que cuando les digo que no me gustan los niños me miran con cara rara y me dicen que no es lo mismo tener un sobrino que tener uno propio. Y la verdad, tienen razón. No es lo mismo, porque cuando el niño de otra se pone insoportable, malito, echo un trasto, ella lo aguanta y yo tan ricamente me olvido de todo eso.


Y es que paso de explicarle a una persona desconocida para mí los motivos que tengo para pensar de esta manera. Tener un hijo es una opción en la vida y no tengo claro si la contemplaría en la mía...

A esa gente que se preocupa por mi descendencia las mandaría a tomar...una fanta.


Y yo a divertirme.

(las fotos son de Pinterest)



miércoles, 11 de julio de 2012

Pues el mío no...

El tuyo también, lo lleva en los genes. Os cuento. Una tarde cualquiera estoy con mi hermana en una terraza tomando una cerveza. Al rato viene una amiga. Venía del gimnasio y quiso estar con nosotras no sin antes pasar por casa para ducharse y vestirse un poco más. Esta amiga tardaba en llegar. Cuando lo hizo venía algo enfadada.





No entendía por qué el marido no había recogido la taza del café, el tostador de pan, la mantequilla...vamos, recoger la cocina. Ella se había ido al gimnasio pensando que recogería todo eso y dejaría la cocina impoluta. Ilusa. No conocemos a nadie que lo haga. Y si alguna vez, un hombre recoge algo es como ver una raya en el agua. O porque antes te has enfadado. De este tema, Cristina del blog "El gallinero de Miss Marple" dio unas pinceladitas en uno de sus post.

Creo que las madres tienen la culpa  responsabilidad . Sí. Cuando son pequeños no les enseñan a ordenar su cuarto, a llevar la ropa sucia a la lavadora. A recoger. ¿Es problema de educación? ¿Vienen "diseñados" así? El gen de recoger, ordenar, pasar un pañito...¿lo tenemos sólo nosotras? También los hay ordenados hasta el extremo, super limpios de los que les gusta verse reflejados en el brillo de los azulejos, maniáticos del orden y oye, pensándolo bien, yo quiero que mi señor J. siga así, aunque a veces me den ganas de meterlo todo en una bolsa y llevarlo a Cáritas...





¿Es demasiado tarde para "reeducarlos" ahora?

(fotos:pinterest)



miércoles, 4 de julio de 2012

Blanca

Soy blanca como Blancanieves y Morticia Adams. Tengo la piel blanca como la leche corporal, la horchata, el polvo de talco. Soy blanca como Alaska, Mario Vaquerizo o Michael Jackson. Tengo el color blanco nuclear de un look ibicenco y yo misma podría haber hecho el anuncio de la lejía del futuro. ¿Y?




Me encanta el color de mi piel, no me importa tener la piel tan blanca que hasta se podrían contar los glóbulos rojos. Me cuesta broncearme y es algo que me da igual y no me compensa, porque ya no se trata de estar en la playa vuelta y vuelta, no, hay que mantener y cuidar el bronceado y la verdad, me da una pereza...





Mi blancura ha provocado que gente por la calle se queden mirando mis piernas, me doy cuenta de eso, y no es que miren, es que lo hacen con un descaro...o si no, escuchar a alguien conocido decirme eso de "ve a la playita para coger un poco de color ¿no?" Pero si ya tengo color. Blanco. Además, dicen que el blanco es un color que va con todo y que nunca pasa de moda. Así que ¡voy a la moda! El hecho de vivir en una ciudad costera con unas playas increíbles ¿debe ser motivo para estar morena?





¿Cómo lo llevará Nicole Kidman?


(fotos: Pinterest)


miércoles, 27 de junio de 2012

Mas de 10...

Utilizo más de 10 cosas para la piel del rostro desde que me levanto. Y no era consciente del todo hasta que no respondí a esta pregunta en la encuesta de una conocida revista femenina. En limpieza y cuidado del rostro nada más levantarme son 5 los productos. En maquillaje son 12 productos. ¿12? sí, he contado bien. Esto sin contar mascarillas y exfoliantes varios que utilizo durante la semana.

 


Me gustan los vídeos de las maquilladoras profesionales, los de personas que prueban productos y dan su opinión. Me gusta probar cosas nuevas. Y tengo la piel estupenda. Los productos funcionan con la constancia, pero ¿son necesarios? Para mí los son. 

Es un placer llegar a casa después de estar todo el día maquillada y pasarme mi ratito limpiando, tonificando e hidratando mi piel y el dia que por lo que sea no lo hago, no suele pasar pero algún paso si me he saltado, la piel no está igual. 



Estas necesidades de usar tantos productos, ¿nos lo inculca la industria? Es que para el pelo uso hasta 4 productos y para el resto del cuerpo unos 3. La cantidad de botecitos que tengo y las necesidades se acrecientan. Mi amiga Prity ya me ha dicho que me aparte de los vídeos ¿soy adicta? El caso es que la limpiadora facial de Lush "Piel de Ángel" es una maravilla y no se si podré vivir sin ella... 

martes, 19 de junio de 2012

¿Importa?

El tamaño ¿importa? A mí sí. Prefiero que algunas cosas sean de tamaño pequeño, por ejemplo, me gusta comprar el perfume en la talla más pequeña que hay porque si al final el resultado no es el esperado puedo terminarlo pronto o dejarlo sin ese remordimiento de "con lo caro que me costó y el tarro tan grande que es...", me gustan los libros que salen en edición de bolsillo porque son más pequeños, más manejables y los puedo llevar bien en el bolso , mi netbook me encanta, blanco y pequeño, lo prefiero antes que un Ipad porque ya tenemos una relación especial...

Pero en cuestión de la diferencia de edad en una pareja ¿importa? Estamos acostumbrados a ver en la televisión y a nuestro alrededor parejas en la que uno de los miembros es mayor que el otro, y no llama tanto la atención si es la mujer la que le saca una diferencia de edad importante.



Recurriendo a mi fuente de inspiración, la serie Sexo en Nueva York, Samantha empieza una relación sentimental con un chico mucho más joven que ella, al principio bien, pero termina por quejarse y envidiando una relación con un hombre más maduro, más acorde con ella. El final ya es conocido por las seguidoras, termina por dejarlo.

Una mujer en un hombre joven, qué busca exactamente, en el caso de la Duquesa de Alba, pienso que busca compañía, pero ¿él? ¿Amor? No sé, tengo mis dudas...



¿Es lo mismo que un hombre sea mayor que una mujer a que esta diferencia sea al contrario? La mujer que es mayor que su pareja ¿tiene más presión por el paso del tiempo? ¿Tienden a cambiar su forma de vestir por ejemplo, para estar en consonancia con su joven pareja?

 (Fotos: Pinterest)

lunes, 11 de junio de 2012

Calvas

No pongo en duda que existan calvas bonitas, pero la que me preocupa no es otra que la que está sufriendo mi brocha de maquillaje. Sí, mi brocha de Kiko, que compré porque decían que era una maravilla y que me costó casi 13 € está perdiendo pelos desde el primer día.

¿Quién tiene la culpa de haber comprado esa brocha? Yo y ¿por quién me dejé influenciar? Por su web y por algunos comentarios de vídeo-bloggers. No soporto la publicidad engañosa y menos que me ignoren cuando les escribo un correo. Me pongo en contacto con ellos, les hago unas preguntas, me responden a todas menos a esa ¿Por qué?



Pero ahí no queda la cosa. Estoy en unos de los establecimientos Kiko, y aunque él y yo mantengamos una relación de amor-odio, sigo entrando y sigo comprando cositas, unas son buenas y otras pues pasan. En el expositor de las brochas, las puedo tocar y las toco, para comprobar la calidad del pelo, su suavidad, grosor...y viene la dependienta a ofrecerme una brocha. Lo primero que quiero decirle es que JAMÁS, pero le pregunto por la mía, la calva. Me dice que no se le cae ni un pelo, ¿cómo? La mía ha venido defectuosa. Y cuando me pregunta por el cuidado de mi brocha ahí viene el tema. Le explico que la he cuidado como si fuera mi mascota, la he limpiado con suavidad, la he dejado secar convenientemente y nada...Aparte le cuento mi hazaña de limpiar con Fairy otras brochas de las baratas que están como nuevas y no pierden pelo ni nada (por recomendación de maquilladores profesionales) y me puso una cara que yo creía que iban a saltar las alarmas y que el mismísimo Kiko iba a salir de debajo del mostrador. En vez de sacarme unos ajos por haber cometido semejante sacrilegio me dice amablemente que tengo que usa el limpiador de brochas específico de ellos. Ya, en eso estaba pensando yo, pagar una pasta por un botecito con agua y jabón...



Cuando le digo que les escribí (a la central de Kiko) contándoles mi desilusión me dice que a ver, algo de pelo pierde... En qué quedamos, pierde o no. Y Sí, pierde mogollón. ¿Por qué no me dice la verdad desde un principio?

Con lo que me gusta a mí un pelo bonito... 



(las fotos son de Pinterest)

lunes, 4 de junio de 2012

En el gallinero

Me gusta pasarme por el gallinero y leer lo que su propietaria, una gallina vestida de vichy negro y blanco cuenta. La gallina en cuestión se llama Cristina.

Cristina pone huevos, fritos, pasados por agua, revueltos...para su familia y para la otra familia, la que formamos el resto del corral nos escribe unos textos que como te descuides te enganchan.

Al menos a mí.



Entre sus cacareos, Cristina hace jabones cuando su trabajo como enfermera en un hospital se lo permite.

Llevo en el gallinero de Miss Marple no mucho pero ya siento como si llevara desde que empezó porque he ido conociéndola poco a poco. Sus gustos en cine, literatura, su pasión por escribir, los olores que le gustan... Creo que la conozco ya mucho mejor. Y es que, con cada entrada te hace reír si está de guasa, llorar si es triste el tema y pensar cuando toca.



Creo que no hay límite de aforo para entrar, la dirección es fácil, puedes buscarla por El gallinero de Miss Marple  . Estás perdido si entras...

Yo me perdí.



Las fotos son de Pinterest (¿de dónde si no, saco yo unas gallinas tan monas y unos huevos tan simpáticos?)