Me gustan las películas que no tienen un final previsible. En las románticas ya sabemos cómo va a acabar la cosa, quedan juntos para siempre. En la de buenos y malos, ya sabemos que el bueno puede con el malo malísimo que resulta ser hasta feo. En las de intriga nos tienen asustados todo el rato para que al final una persona, como mucho dos, resuelvan la situación. En las de miedo no lo se porque como no me gusta no las veo.
Hace unos días vi una romántica. Me gustan. Soy piscis. El argumento lo resumo de esta forma. Una chica de 37 años para mi gusto fea (Uma Thurman) al divorciarse acude a una terapeuta. Sigue los consejos de vivir la vida, de abrirse al amor y conoce a un chico de 23 años. Las dudas vienen cuando tras unas cuantas citas él le rebela la edad. Dudas, temores, preguntas...pero siguen. ¿Que pasa con el paso del tiempo? Pues que ella necesita otra cosa, ya pasó por esa época, ahora quiere alguien más maduro. Él hace cosas propias de un chico de su edad pero la quiere. Al final, ella dice que lo quiere y por ese motivo deben romper. Ella dice que él se merece a alguien de su edad con la que formar una familia porque ella no quiere eso en su vida.
Un final diferente. Un final normal. Un final lógico. ¿Seríamos capaces de decirle a nuestra pareja que lo queremos tanto que queremos lo mejor para él y por eso lo dejamos? ¿Por qué en muchas películas el final es tan previsible?
(Fotos: Pinterest)

















