viernes, 27 de enero de 2017

In english, please...

Una conocida bloguera española, que hace poco también es youtuber, en unos de sus últimos vídeos lanza la siguiente noticia bajo el título "Cambios en el canal".

Había decidido que el próximo vídeo que subiría lo haría hablando en inglés y así el resto. Las opiniones no se hicieron esperar porque somos muy de opinar. Y si son opiniones destructivas donde podemos mostrar nuestra rabia, queja o malestar mucho mejor.

Las había, las menos, que apoyaban esta decisión. El motivo por el cual la conocida bloguera había tomado tal decisión es que tiene muchísimo público de habla inglesa. Dice, que el número de hispanohablantes es numeroso también y que mucha gente que la sigue habla español, pero por motivos laborales había tomado tal decisión. 

La mayoría de las españolas se han tomado muy mal esta decisión, ella, la bloguera, no quiere que la escuchemos hablar en inglés porque piensa, y lo está haciendo incluso, subtitular sus vídeos al español para que nadie se pierda nada.

Opiniones como que ya no le importan las seguidoras españolas, que está renegando de su idioma, si es española que hable en español y si ella empezó en España que siga hablando en castellano, que para aprender inglés ya hay otros canales y que hay españolas con más seguidoras que ella y no se han planteado hablar en otro idioma.

Mi opinión es la siguiente. Parto de la base de que cada uno con su blog, vida y trabajo puede hacer lo que le dé la gana. Si lo hace porque así va a tener más rentabilidad económica me parece bien porque es trabajo y todos queremos mejorar. Me parece un detalle por su parte la traducción al español. Es cierto que si queremos mejorar o aprender inglés escuchando a youtubers hay infinidad de canales de chicas británicas y americanas que podemos ver. En mi caso sigo a más bloguers extranjeras que a nacionales. 

Por otra parte soy de la opinión de una de las seguidoras que decía que el vídeo lo podría traducir al inglés, si nosotros leemos ¿no pueden leer los demás? Cierto, y si nosotros nos esforzamos por aprender inglés y familiarizarnos con la lengua de Shakespeare ¿por qué los ingleses y americanos no pueden aprender español? 

Por supuesto debemos aprender inglés, pero no debemos dejar de hablar en español. Y más una youtuber española, que ha alcanzado popularidad gracias a seguidoras españolas. Y sin esas seguidoras españolas tal vez no hubiera llegado a donde está.

El caso, que cada uno haga lo que quiera y que gestione su trabajo lo mejor que pueda. Empecemos a respetar las decisiones de los demás, y si después de probar no nos gusta, siempre hay la opción de cambiar de canal. Porque hay infinidad de ellos a cual mejor y en el idioma que queramos. 

viernes, 20 de enero de 2017

El pasado vuelve...si tú quieres que lo haga

He escuchado varias veces eso que el pasado siempre vuelve. Sale en la tv, casos de personas de las que no se sabía nada desde hace mucho y otra persona que siempre suele ser del pasado, "la resucita" volviéndola a poner de actualidad.

En la vida personal, conozco casos de exparejas que han vuelto a aparecer con los años, examantes, jefes de un antiguo trabajo, retorno a ciudades dónde creías que jamás volverías y te trae algún recuerdo que otro.

Pienso que el pasado con ciertas personas de tu vida vuelve si quieres que lo haga. Si quieres saber de un antiguo amor solo tienes que coger el teléfono y enviarle un whatsapp o escribirle un correo electrónico. Hoy con las redes sociales es muy fácil encontrar a quien habías enterrado en el pasado para siempre.

Y si un amor del pasado, ese que te hizo sufrir, o por el contrario te hizo feliz vuelve, ahí estás tú para abrirle la puerta o dejarla cerrada.

Igual pasa con las ciudades donde has vivido. Si estás fuera y quieres volver a tus orígenes solo tienes que planteártelo. 

Me pasa a mí. No permitiré que personas del pasado vuelvan. Si me buscan no me van a encontrar. Hay cosas del pasado que se quedan ahí. Tuvo su duración en el presente y su fin llegó. ¿Para qué volverlo a traer? ¿Será igual que entonces? ¿Se sigue o se empieza esa relación de la misma forma? 

No merece la pena rescatar cosas del pasado. Pasó y ya está. Se vivió y ahí quedó.

No vivo con el miedo a volver atrás porque esa puerta está cerrada. 

La llave la perdí y no quiero encontrarla. 

viernes, 13 de enero de 2017

Locos por las compras

Llámalo casualidad o una señal para que escribiera este post, pero en 15 días he oído y leído sobre las personas que sufren la enfermedad de comprar compulsivamente.

Haciendo zapping, me paro en el canal Divinity porque anunciaban que "a continuación" se emitiría el programa "Locos por las compras" y pensé que sería un programa dónde nos mostraban tiendas y firmas dónde comprar. Pero no. El programa se basaba en contarnos la experiencia de tres personas con problemas con las compras.

Los perfiles presentados eran muy diferentes. Jóvenes y adultos de clases sociales diferentes. Un psicólogo/terapeuta los ayudaba a superar esa adicción. Me resultó curioso que el perfil de las tres personas coincidían en muchas cosas. Una de ellas compraba porque no se sentía a gusto con su cuerpo. Sentía tal complejo de inferioridad hacia los demás que esa falta de autoestima por su físico lo llenaba con ropa que no se ponía, zapatos y cosas que ni siquiera utilizaba. Otro caso nos explicaba la historia de una chica que vivía en una familia humilde y solo compraba para estar al nivel de compañeras de instituto con mejor solvencia económica que ella. Quería ser como esas chicas y su madre pedía créditos para que su hija pudiera comprar todas aquellas cosas. Otro caso, una señora pierde a un hijo en un accidente de coche y para llenar esa tristeza y soledad se va de compras. Los tres reconocen que esa satisfacción solo les dura unos minutos, un rato, que no necesitan todo lo que compran pero así están más cerca de un ideal de persona que han creado, piensan que así pueden llenar la falta de amor, de reconocimiento, de autoestima...

A los pocos días de ver este programa, doy con un blog que habla del mismo tema. El post lo escribe una psicóloga y contaba lo mismo.

Tengo una conocida que está pasando por lo mismo, al menos así lo veo yo. Sus compras semanales son de ropa, joyería, zapatos, bolsos, perfumes...todo de precio elevado. No sé si hace estas comprar para llenar su Instagram o porque verdaderamente lo necesita. Se cansa de lo que compra al momento, lo estrena y compra otra cosa. Así. Y su vida ha sido complicada debido a acontecimientos duros. 

No sé si ella lo ve como un problema, pero decirle lo que veo desde fuera es exponerme a que piense que siento celos de todo lo que tiene, que la envidia me puede y creo que está enferma. No me atrevo a decirle que esto se le puede ir de las manos y mucho menos aconsejarle visitar a un especialista en problemas de adicciones.

Todos los casos arriba mencionados acaban mal, con deudas imposibles y hasta rupturas familiares.

Pienso que ante el primer síntoma de insatisfacción personal ya sea por el físico, por la falta de amor, por no sentirte realizado como persona, hay que acudir a un especialista o a familiares. Y escuchar. Y aceptar que te estás metiendo en un bucle de costosa salida si no le pones remedio a tiempo.

Es tan difícil controlar los impulsos, pero se puede. 


jueves, 5 de enero de 2017

Ya vienen los Reyes Magos

Llegó el día de Reyes. Un día mágico, de ilusión. Un día donde tengas la edad que tengas te llenas de ilusión y piensas que los sueños se cumplen. 

El día de la cabalgata es especial. Hay música, luces, colores, caramelos, caras de niños con una alegría desbordante. Mi sobrino, que solo tiene cinco años, se emociona al ver todo esto. Dice que le entran ganas de llorar. Es tanta la ilusión que tiene que ojalá le dure mucho tiempo. 

Y esa ilusión nos la contagiamos. Y aunque los Reyes Magos traen regalos durante todo el año, el día 6 de enero es especial.

Aparte para mí, es doble de feliz si cabe. Ese día es mi aniversario de boda. Diez años cumpliré de casada y parece que fue ayer cuando me vestí de blanco y conseguí reunir a las personas que quería que estuvieran a mi lado.

No perdamos nunca la ilusión de este día, no dejemos que la magia que respiran los niños nos abandone. No dejemos de creer en los Reyes Magos, no olvidemos que los sueños se cumplen. Y si queremos con fuerza algo, seguro que nos viene y si es en la noche de Reyes mucho mejor. 

Feliz día de Reyes para todos. Sed felices y que los Magos de Oriente os dejen muchos regalos bajo el árbol. 


viernes, 30 de diciembre de 2016

Fin de año.

Todos los años igual. Termina un año y las cadenas de televisión hacen balance de lo que ha acontecido el año que se acaba. Las revistas recuerdan sus portadas y sus noticias más impactantes. Empezamos a hacer listas de lo que vamos a hacer el año próximo y sin querer o sin darnos cuenta empezamos a hacer balance del que está casi terminando.

Gente que resume el año en una palabra, en fotos, en momentos, en libros leídos...

No hago balance, no me gusta. Porque siempre es lo mismo. Puede que el año haya sido bueno o malo, pero como casi todos. Con sus altibajos, con sus buenas noticias y con sus noticias desagradables.

Este año que termina ha sido bueno para mí porque me he propuesto atraer lo bueno y soportar lo malo. Y no es que este año haya cambiado mi forma de pensar o de ser, no, no es eso. Este año he aprendido a apartar de mi mente los pensamientos que se instalan y pretenden durar más que un suspiro.

Si me preguntaran qué tal ha sido este año para mí, tengo que decir que muy bueno. Me ha gustado 2016 y espero que 2017 sea o igual o mejor. Si viene peor pues haré con los que no han sido buenos conmigo, aprenderé a vivir con él, a soportarlo y siempre pensando en que el próximo será mejor. 

No sé si sirve hacer balance. No sé si sirve hacer propósitos. Los he hecho otros años y muchos de ellos se quedaron a la mitad. Los retos me los voy marcando a corto plazo, se me ocurre algo que quiero hacer y lo hago sin importar el tiempo que me lleve hacerlo. Pero ponerme una fecha, un tiempo, me pone nerviosa.

Tengo ganas de empezar el año porque presiento que va a ser muy bueno para mí. Yo soy muy intuitiva y cuando sé que me va a ir bien tengo ganas de que venga ya. No me da miedo empezar un nuevo año. Lo espero con ilusión. 

Despidamos el año agradeciendo todo lo que nos ha traído, lo bueno y lo malo. De lo malo se aprende, nos hace más fuertes, hace que sepamos tomar decisiones, hace que valoremos los momentos en los que estamos bien.

Feliz Año 2017 para todos. ¡Vamos a por él!

viernes, 23 de diciembre de 2016

Navidad 2016

Navidad. Tiempo de desearle a los demás lo mejor. Tiempo para hacer regalos, para decorar la casa, para escuchar villancicos, para preparar postres ricos y pensar en las cenas con la familia, pensar en las reuniones con amigos. Tiempo para recordar cómo la vivíamos cuando éramos niños.

Navidad. Tiempo para recordar a los que no están. A los que viven lejos de nosotros y no pueden volver o para recordar y llorar a los que nos dejaron para siempre. Porque ese hueco en la mesa siempre está. Siempre recordaremos los gustos de los que no están, esas anécdotas divertidas que ocurren en Navidad.

Es curioso cómo una misma fiesta puede ser vista de tan distinta forma. Los niños son los que más la disfrutan. Viven en unos días de magia, entusiasmo e ilusión que los adultos tenemos en menor medida. 

Ojalá volver a la niñez esos días. Ojalá que el espíritu navideño de felicidad y gratitud nos envuelva ese mes.

He intentado llenarme de eso que llamamos "espíritu navideño". He comprado los regalos relajadamente, tomándome mi tiempo, he comprado papeles de regalos bonitos y detalles para envolverlos, he ido a ver decoración navideña, he mirado a la gente en reuniones de amigos y brindando por unas buenas fiestas, he paseado por la calle para ver todo el alumbrado navideño, he hecho fotos...

Y parece ser que sí, que sí ha llegado. Tengo ganas de vivir estas fiestas con mi familia. Tengo ganas de sentarme en una mesa y comer todos juntos recordando los huecos que quedan libres, si tenemos que llorar lloraremos y si tenemos que reír lo haremos a lo grande. 

Porque así es la vida y hay que vivirla con sus luces y sus sombras, sus presencias y sus ausencias. Y hay que hacerlo por los niños. Que para ellos existen los duendes de la Navidad, Papá Noel y los Reyes Magos. Como para nosotros existieron cuando éramos niños.

Y no está de más pensar que a lo mejor sí existen pero no nos paramos a verlos porque estamos ocupados con nuestras cosas. 

Así que este tiempo es para recuperar esa ilusión, esa magia y creer...

¡Feliz Navidad a todos! 

viernes, 16 de diciembre de 2016

La diosa de la Fortuna

"Si este año nos tocara la lotería..." Y mirando al infinito mi marido soñaba con ser agraciado en el sorteo de la Lotería de Navidad. Estábamos sentados en un banco en el mirador de San Nicolás en Granada hablando de nuestras cosas, con el sol dándonos calor y yo me sentía afortunada. Aún quedando una semana y pico para el sorteo del Gordo.

Le dije "ya nos tocó la lotería, vivimos en una ciudad preciosa, podemos subir aquí siempre que queramos, nos cambió la vida a mejor, ¿qué más lotería quieres?"

La monetaria. La que nos quitaría las hipotecas que tenemos, la que nos daría el capricho de hacer un viaje largo. Esa, la que no te da la felicidad de pasear por una ciudad mágica, la que no te da salud, la que no te da una familia que te quiere, unos amigos con los que contar en los malos momentos y reírte en los buenos.

Ponemos la ilusión en un sorteo donde tenemos unas posibilidades ínfimas de que nos toque. 

Yo me siento muy afortunada desde que cambié de vida. No pido tener muchas cifras en mi cuenta corriente. Si me tocara estaría encantada, claro que sí, pagaría las deudas que tengo, compraría muchos regalos, ayudaría a quien lo necesita. Pero si no me toca, que es lo más probable que me ocurra, me levantaré y al sonreír diré lo que digo cada mañana "Gracias, Dios mío, que me ayudas cada día y me regalaste vivir en un sitio al que adoro. Gracias por tener salud y la gente que quiero está sana y fuerte".

Ahí busco yo a la diosa Fortuna, en mejorar, en apostar por un cambio y conseguirlo, en buscar amistades buenas y lograrlas, a seguir queriendo a todo el que me quiere, a cuidar de quien me necesite.

No la busco en un boleto, en una papeleta, en un sorteo. Soy feliz con lo que tengo. Y me alegro mucho cuando en realidad el Gordo de la Lotería de Navidad cae en una familia que no tiene para comer, que vive mal, que perdió la ilusión. 

Eso sí, me han regalado lotería, no he mirado los números, no sé si son feos o bonitos. El día 22 de diciembre me levantaré temprano, pondré la tele y desayunando veré el sorteo, no con la esperanza de hacerme millonaria, no, sino porque el soniquete de los niños de San Ildefonso ya me anuncia que llegó la Navidad.

Feliz sorteo. Que la diosa de la Fortuna os sonría de esa forma que queréis.